
Programa 01
TemporadasLas producciones propias de la compañía y la programación de agrupaciones invitadas en nuestras salas.
A quién atiende
Público general de Hermosillo: familias, estudiantes, gente que va al teatro por primera vez y gente que lleva treinta años yendo.
Y, del otro lado, quienes hacen el trabajo. Una cartelera permanente significa semanas pagadas para el elenco, el equipo creativo y el equipo técnico, en la disciplina para la que se formaron y sin tener que irse del estado. En una entidad que forma artistas y no tiene dónde emplearlos, eso es lo que distingue una carrera de un oficio intermitente.
Qué resuelve
Lo que construye público no es el evento aislado sino la continuidad. Una ciudad puede tener festivales espectaculares y no tener hábito de teatro, porque el hábito se forma cuando hay función el fin de semana que sea. Sostener una cartelera permanente en una ciudad de este tamaño es una decisión que casi nadie toma, porque es la más cara y la menos vistosa.
Cómo funciona
Estrenos propios cada año y función casi todos los fines de semana del año. Las obras permanecen en cartelera mientras haya demanda, en temporadas de al menos seis semanas, y rotan dentro de un repertorio activo.
A eso se suma la programación de agrupaciones invitadas: compañías de Sonora y del resto del país que encuentran aquí un foro en condiciones dignas, con equipo técnico y acompañamiento de producción.
En camino: La Hora del Bacanora, reestreno en nueva temporada en marzo de 2027. El Rey Lear, estreno en julio de 2027.
Dentro de este programa
Apapushi al teatro. Funciones privadas para grupos escolares entre semana, con media hora de conversación al final. Diseñado, documentado y aún sin arrancar.
Dónde va
Desde que abrió el espacio y hasta junio de 2025, la casa acumula 881 funciones, 148 puestas en escena, 192 agrupaciones invitadas y 46,323 espectadores. En 2025, el año más reciente, fueron 164 funciones y conciertos ante 8,344 espectadores.
Qué hace posible el financiamiento
Este programa ya se sostiene. Con colaboración, puede crecer.
El precio del boleto está subsidiado: sin ese subsidio costaría alrededor del triple de lo que cuesta hoy. Esa taquilla cubre la operación del programa y el apoyo público cubre otra parte. Pero los apoyos disponibles en México son de montos similares y acotados, y eso fija un techo de producción del que una obra no puede salir: se puede montar, pero siempre dentro del mismo margen de escenografía, de elenco, de tiempo de ensayo y de equipo creativo. El efecto acumulado no es escasez, es estancamiento.
Hay además una restricción que decide más de lo que parece: el apoyo público financia actividad, no bienes. No se puede usar para reponer el equipo técnico con el que se ilumina y se sonoriza cada función. Ese equipo se compra con ingreso propio, y el ingreso propio ya está ocupado en operar.
Un donativo a Temporadas hace tres cosas: ampliar el equipo creativo de un montaje, darle a una pieza el tiempo de investigación y ensayo que pide, y renovar el equipo técnico del que dependen las funciones que la casa da cada año.
Contacto
Paulo Galindo, Director Ejecutivo · director@mentidero.mx
Descargar: ficha del programa, PDF · español e inglés



