Cuando termina la función, la noche sigue.
Las Jam Sessions son un espacio abierto donde músicos, cantantes y público se encuentran sin poses ni guiones. Aquí no hay setlist fijo: hay escucha, juego y ganas de tocar.
Cada sábado, la house band Good Boys prende la mecha y el escenario se abre para que distintos músicos se sumen, improvisen y construyan la música en el momento. Rock, jazz, funk, blues o lo que se atraviese: todo cabe si hay oído y respeto.
No necesitas ser músico para venir.
Se puede llegar a tocar… o simplemente a escuchar, tomar algo y dejar que la noche haga lo suyo.
Las Jam Sessions no se repiten.
Cada una pasa una sola vez.