
DMT: día 7: sangre caliente
Había un rectángulo en el suelo cubierto por una tela gris. Llegué a sentarme lo más cerca que pude. El público esperaba conversando, tomando quizás las últimas cervezas del fin de semana. Era domingo y en el patio percibí ese aire nostálgico de la borrachera, cuando se realiza el recuento de la noche anterior.